… la carretera

Deslizarse por la carretera, con el sol insolente que te deslumbra. La música suena alta. Las montañas, tan hermosas.

Necesitaba ese espacio, ese parentesis para pensar.

Mi vida, mis pasos, mis cambios.

Si, he introducido cambios en mi vida, en mi forma de ser y actuar, y me dá miedo.

Un miedo, que es a mí misma.

Y a la vez deseo tanto poder ser “yo”.

La música suena y yo la acompaño con mi desafinada voz.

Mi coche, como siempre, hace agradable el tacto del volante, de los pedales,  y todo parece que está a mi alrededor para darme ánimos, para decirme que no me preocupe demasiado, que disfrute cada día, y si revolotean mariposas, que las deje revolotear, si hay situaciones que no se pueden mantener, se desharan, y continuaremos.

Pienso en sus palabras.. “no necesitas a nadie”. Ese ha sido mi defecto, o mi virtud, a lo largo de mi vida. Ser independiente, no tener que esperar a qué alguien pueda hacer, llevar, decir, terminar… yo siempre he querido ser yo la que lo haga. Organizarme. Y no sé si en esa independencia voy apartando a la gente de mi camino.

Me viene a la mente la reflexión de un filósofo: “SIMMEL destaca la necesidad de afecto, de comunicación, o la presunción de obtención de cierta seguridad personal como incentivos para la acción comunitaria en personas que, bien por carencias afectivas o por atravesar situaciones personales de desazón o incertidumbre, desean implicarse en un grupo del que obtienen reconocimiento y apoyo.”

Si, tengo necesidad de afecto, y necesidad de comunicarme.. y tengo carencias. Necesito de los demás. No puedo con todo. Quiero rendirme. Quiero descansar. Quiero que me comprendan. Que me acaricien. Que me digan que todo está bien. Y si.. que hay un nuevo amanecer.

murmarip_350

Publicado en como siempre, delirios, Ellos, reflexiones, sociología | Dejar un comentario

… quiero enamorarme…

Enamorarse y no (Mario Benedetti)

Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.

Publicado en delirios, Romanticismo | 4 comentarios

levantarse

Se mira en el espejo y observa su piel. Enrojecida. Sus ojos. Cansados. Se le ha hecho un mundo levantarse de la cama. Los brazos, las piernas, le duelen como si fuesen agujetas. La cabeza, tiene esa nube, como si fuese una jaqueca ligera.

Se sienta “a pensar”. Es lo que debe de hacer, porque el puzle tiene solución. Debe de respirar… y tranquilizarse.

-Ordena los libros, los papeles, la ropa. Mientras lo haces, estarás ordenando tu vida.

¿De dónde venía esa voz? Era suave, melodiosa, alegre.

- No me busques, sabes quien soy. Venga, peque, esto no va a poder contigo. Siempre tengo que volver cuando te me pones en este plan. Las circunstancias no nos hacen a nosotros. Nosotros somos ese agente del cambio. Tenemos el poder de tomar decisiones, y hacer cambiar lo que no nos gusta. No esperes a que los demás cambien. Cambia tú.  Pero antes de nada.. te vas a duchar. Te pones un poquito de crema, el estres te tiene la piel irritada. Después, ordenas un poquito, y .. nos vamos a poner a estudiar un poco. Sabes, te he comprado un monster, te lo he dejado en el frigo.. te va a poner las pilas.

- Estoy cansada, triste….

- Nena… no. Sabes que te quiero. Sabes que eres capaz de conseguir lo que quieres. No he conocido a una tía con más narices. Todo lo haces sencillo. Y … eres una persona que pones en todo corazón. Hasta en el buenos días y las gracias pones sentimiento. Esa eres tú. Lo único, es que no tienes que estar siempre esperando una caricia, un beso, y que cuando recibes un sin sabor, ser tremendista. No dependas de los besos, de las caricias, de las palabras. Aprende en el silencio, en las ausencias, y hazte fuerte en tu soledad. En ella, estoy yo, y está muchísima gente que te aprecia, y te tiene cariño. Lo sabes.   El amor, no es tan bonito como lo pintan… pero si lo es el cariño.  Tus responsabilidades.. ¿que no harías por ellos? Siempre lo dices.. harías todo.. pues hoy, ese todo eres tú. Por ellos, ducha, comida, lectura, sueño. ¿Me escuchas?

Ella sonríe suavemente, y se acerca a él, ahora consigue verlo: es el duende que acude a ella en caso de emergencia, cuando a su cabeza llegan disparates.

- Ala.. ya me estas viendo.. ven.. ven un poquito.

Se acerca el duende y la abraza. El duende huele a mar, y a naranjos, olores de paz y encuentro.

La besa en la frente.

- Venga, que puedes. Y cuando no puedas, aquí estoy yo. Los empujones, te los iré dando. Porque sé, que tu puedes con tu mirada, ver las cosas de color de rosa. Dá igual si son negras o grises… tu optimismo, tu fuerza, hará que todo cambie de tono. Siempre lo haces, no es algo diferente. Y el amor.. si, piensa que lo tienes a raudales, sin cortapisas. Besos.. los que quieras, inundada en besos. Y palabras hermosas, todas las que la semántica ha llenado de significado.

Y ella se dirige a la ducha, se desnuda, se siente Marikate, y sueña con su Flanagan.

ilusion

Publicado en delirios, Ellos | Etiquetado , | 10 comentarios

día a día

 

Podemos creer que todo lo que la vida nos ofrecerá mañana es repetir lo que hicimos ayer y hoy. Pero, si prestamos atención, percibiremos que ningún día es igual a otro. Cada mañana trae una bendición escondida; una bendición que solo sirve para este día y que no puede guardarse o desaprovecharse. Si no usamos este milagro hoy, se perderá. Este milagro esta en los detalles de lo cotidiano; es preciso vivir cada minuto porque allí encontramos la salida de nuestras confusiones, la alegría de nuestros buenos momentos, la pista correcta para la decisión que ha de ser tomada. No podemos dejar nunca que cada día parezca igual al anterior porque todos los días son diferentes. Presta atención a todos los momentos, porque la oportunidad, el “instante mágico”, esta a nuestro alcance.

Paulo Coelho

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

// //

Publicado en delirios | Etiquetado | 3 comentarios

auditoría de sentimientos

 

- Soledad: una constante que en la noche aprisiona el pecho. Hace que la cama sea grande, la noche eterna,  y que el latir del corazón golpee los oidos.

- Amor: cuerdas que te aprisionan. Te hacen daño, y te hacen ver que te falta. Si, falta amor.

- Eco: esa sensación del alma. Vacía por dentro.

- Tristeza: te inunda, te llena. Te gustaría gritar, pero la voz está apagada.

- Luchar: no vale la pena. Es mejor rendirse. No pierdas el tiempo.

- Lágrimas: no se sujetan en los ojos.

- Dulzura: se ha convertido en amarga hiel.

- Realidad: como duele.

- Sueños: como se han escapado.

- Esperanza: se escapó, ya no volverá.

- Ilusión: se deslizó entre voces.

- Vida: sin vivirla.

 

Publicado en kafkiano, tristezas | 5 comentarios

… y la besó

La esperaba en la puerta del parking. Era una sensación tan bonita, el saber que ese chico de cabellos negros, piel morena, sonrisa suave, y voz alegre, iba a recogerla, que se lo había dicho muy tiernamente, que le apetecía  un café con ella, tranquilos. Que se adaptaría a ella. Alguien que se adapta a ella… era un “dime que quieres, y lo invento”. Sonreía mientras caminaba sabiendo que él estaría esperandola.

Abrió la puerta y se acomodó en el coche oscuro. Besó sus mejillas, como dos amigos que hace tiempo que no se ven. Temblaba, era un café. Pero era el café, que ponía el antes y después. Era un café, de “primera vez”. Esa primera vez que se dijo que nunca, porque ella tenía unos valores, unos principios, y la soledad era su opción, su mejor opción.

- Ey.. tranquila princesa.

- Es la primera vez que hago esto.

- Es un café con un compi de gimnasio, no tiene nada de malo.

Pero los dos sabían, que precisamente no era solo un compi de gimnasio, sino, era alguien que había reparado en ella, no sabría decir cuanto hacía que él la había pensado de una manera diferente a “otra chica mas del gym”.

El café, estuvo lleno de miradas, de sonrisas nerviosas, como si fuera la primera vez que se veían; era la primera vez que estaban solos, sin zapatillas de deporte; era la primera vez que él deslizaba su mano por encima de la mesa para tocar su mano; era la primera vez que la miraba sonriendo, con ojos brillantes; era la primera vez que pasaba su mano por sus mejillas y ella le sonreía más con el corazón que con los labios.

Ella miró la hora.

- ¿Tienes que volver ya? Llevamos una hora… va a ser que si, princesa.. te llevo.

Se levantó. Pagó los cafés, y la llevo al coche. Abrió la puerta, la ayudó a entrar… si, otra primera vez. Nadie le había abierto la puerta galantemente del coche para que se subiera.

Él se acomodó en el asiento del conductor y mientras ella se ajustaba el cinturón de seguridad, él la beso de improviso, con energía, mucha energía. Los labios, estaban tan presionados, que le dolían.. y mientras la besaba le dijo, suave, muy quedamente, con su voz rota de sensualidad:

- Mi diosa.

Ella temblaba… sus labios hace tiempo que no recibían un beso, y menos.. ese beso.  Las lágrimas acudieron a sus ojos.. era emoción, o era que hace mucho tiempo que estaba mal, e ideas disparatadas habitaban en su mente, ideas de rendición, de resignación, de pensar que …

La dejó en la puerta del trabajo, se volvió a él. Y ahora, fue ella la que lo besó con suavidad, como dictaba su corazón. La mano de él se dirigió a su nuca, e hizo intenso y único ese momento. Dos almas, que se buscaban, quizá, no se necesitaban, o quizá si, pero eran dos almas que querían mirar juntas el mismo horizonte. Dos almas, que pensaban que, todavía no era tarde para conocer el amor, la confianza, el estar con alguien porque te hace mejor su compañía.

Ella, cerró la puerta del coche mientras decía.. luego te llamo.  Caminaba hacia la cajita de cristal, y sus dedos se dirigieron a sus labios, inflamados por la fuerza del beso.

Si, la fuerza del beso, la fuerza de la vida, la fuerza del saberse.

Publicado en Ellos, Enterprise, Romanticismo | Etiquetado | 5 comentarios

… y ella pensaba.. ¿habrá mañana?

El amor es tan complicado.  Y a veces es afecto, y que la otra persona te interesa, te importa, pero…. no sabes en que punto del camino te dejó de mirar, y empezastes a sentirte princesa en una fortaleza, donde no podías aspirar al amor, porque tienes ese maldito presentimiento de que no te han amado. Que realmente no has conocido el amor, solo el cariño.

Y… hay días, cuando ves que ese cariño hace que no te respeten,  decidas quedar con alguien, porque necesitas llenar tu cabeza de una persona que te dice que eres guapa, que eres preciosa, y que se está enamorando de ti…

La vida, el amor.. quizá el mañana no exista, y todo deje de tener importancia.

20060603234234beso

Publicado en delirios, Ellos, Enterprise, reflexiones, Relatos, Romanticismo, Sueños, tristezas | Etiquetado , | 19 comentarios