capítulo 1

Se levantó de la cama, descalza, desnuda, y se acercó a la terraza mientras encendía un marlboro. La calle estaba tranquila.

Saboreaba el humo que llenaba sus pulmones. No solía fumar, pero esa noche le apetecía. Miró hacia la cama y allí estaba él. Si, era su compañero, su amigo. Hacía cinco años que comenzaron a trabajar en la editora, Imaginación Producciones. Se conocieron en la entrevista, cuando los de recursos humanos, en la quinta planta, decidieron cubrir varios puestos de editores. Él se sentó a su lado. Antes que verlo, fue la colonia que llevaba la que le llamó la atención. Era suave, al tiempo que tenía un punto de fuerza. Los aromas, habían sido para ella un mundo riquísimo de matices, tanto, que a veces su padre la había comparado, salvando las distancias, con el protagonista de El Perfume. 

Se podría decir que el suave aroma de Rober fué lo primero que conoció de él. Su rostro amable, su sonrisa generosa, su mirada cálida tras sus gafas ligeras, que le daban ese toque tan … de intelectual.  Todo lo acompañaba. Incluso, el moreno de su tez, de su cabello, de esa barba generosa que años después se afeitaría..  todo era agradable. Con él fue saberse bien desde el primer momento.

La luna, que hermosa estaba, pensaba Judit. Ese momento, ese instante, estaba siendo mágico. Era tan exquisito después de la primera noche pasional junto a Rober… inesperadamente, después de cinco años, habían acabado en la cama. Después de esta noche tendrían que pensar si había sido una noche de amigos que se aman, o de amantes que son amigos, porque .. la verdad, ella estaba algo perdida. Pero no pensaba calentarse mucho la cabeza con esa cuestión. Sobre la marcha, día a día. Al amanecer, cuando se tomaran el zumo y el café, ya verían qué hacían. Sinceramente pensaba que no había mejor tío que él. Tan ordenado, y .. le daba tanta seguridad. Laboralmente se había apoyado en él en muchas ocasiones, y él, siempre tenía hueco para ella.

¿Por qué no habían tenido una historia antes? Los dos tenían pareja, y normalmente las parejas, cuando medio van bien, no se atreve nadie a romperla por que alguien te haga tilín. Pero la vida, como había cambiado para los dos en esos tiempos. Si, que giros mas inesperados puede dar la vida, y como uno se vé obligado a encaminarla. No sabe donde leyó que las personas que pasan juntas una situación complicada, se unen muy fuertemente.  A veces, las situaciones no se eligen, pero te van obligando a tomar decisiones. Y ellos, después de todos estos años de amistad, han decidido que su relación era más que amistad, o mucho más que amistad.

El cigarro se había acabado. Se acercó a la cocina, lo apago y lo tiró a la basura. Abrió el frigorífico, cogió el cartón de leche, y se puso un vaso lleno de leche fresquita. Le encanta así, y a media noche, muchas veces se levantaba pensando en un delicioso vaso. Se limpió el bigotito blanco con el paño, y se dirigió a la cama.  Su cuerpo, lo pegó al cuerpo de Rober, que nada más sentirla, la abrazó, y enseguida los ojos se le cerraron, y pensaba en lo hermosa que estaba la luna, y lo mágico que era estar entre los brazos de Rober.

Cuanta gente estará esta misma noche, bajo esta misma luna, y … que vidas, que personas con sus destinos, pensarán lo mismo que ella, que hermosa luna.

5 respuestas a capítulo 1

  1. Pingback: bajo la misma luna: cap. 1 | la inspiracion

  2. Toni dijo:

    Me encantó querida amiga. Es un relato lleno de literatura, poesía, encanto… ¿Que tendrá la luna que tantas veces aparece en relatos y que tantas otras forma parte de nuestros sueños e ilusiones?. Siempre tendría que existir en nuestras vidas el poder de ser atraídos por ella, por su mágia… Me encanta el final.

    Mil abrazos y todo mi cariño. Tu amigo Toni desde Barcelona

  3. plared dijo:

    Por algún sitio leí. Que la luna y el sol eran dos amantes de dos reinos lejanos. Que desafiando todas las leyes, se amaban con una pasion que quemaba.

    Gran pecado para un mundo que había olvidado como amar y por ello….. Fueron condenados a vivir siempre separados. Uno durante el día, la otra por la noche. Aunque condena tan injusta, fue suavizada por alguien que todavía recordaba que alguna vez amo

    Y , durante un fugaz instante, cuando el sol se levanta y la luna se acuesta….Pueden verse y ese, es el momento mas bonito del día. Ese que llaman amanecer. Cuidate

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